jueves, 26 de marzo de 2015

Citación Asamblea General

Estimados (as) Asociados (as)

Reciban un cordial saludo; en cumplimiento a lo establecido en nuestros estatutos nos permitimos convocarlos a la Asamblea General Ordinaria que se realizará el sábado 28 de Marzo del presente año a las 2:00 PM, en la carrera 8 D # 106-50, en Bogotá D. C.

lunes, 23 de marzo de 2015

El Espectador en relación con el Programa Séptimo Día

El Espectador: en relación a la serie de programas de Séptimo Día titulados "la enfermedad desamparada". 

La enfermedad desamparada

Dos millones
 de colombianos padecen trastornos mentales graves. Sólo uno de cada diez recibe tratamiento.

Podría hacerse una radiografía de la salud mental de los colombianos teniendo sólo en cuenta las cifras. Podría decirse que dos millones de personas en el país padecen trastornos mentales graves (esquizofrenia, depresión aguda o trastorno bipolar), que sólo una de cada 10 recibe tratamiento, que el 20% de los presos en Colombia tienen alguno de estos males o que en 2011 un total de 528.000 personas fueron diagnosticadas con enfermedad mental por las EPS del régimen contributivo. Las cifras serían suficientes para dimensionar el tamaño (y gravedad) del problema.

Pero también podría hacerse una 
radiografía escuchando sólo las voces de los afectados. La de un “paciente” que dice “quisiera estar en el cementerio. Allá sí voy a estar tranquilo. Me siento solo, con miedo de estar en la calle”; la de un psiquiatra que reconoce que “no hay ni las personas suficientes, ni los especialistas suficientes, ni las camas suficientes” para brindarles atención (adecuada, oportuna e integral) a las personas con enfermedad mental, y la de un paciente de esquizofrenia que confiesa “maté a los que más odiaba porque me llegó un odio que no pude soportar, de un momento, de la nada, del aire... un odio que no podía soportar”.

Durante cinco meses tres periodistas y tres productores de Séptimo día, junto con su director Manuel Teodoro y su subdirectora Luz Marina Giraldo, se adentraron en lo más profundo de la enfermedad mental, o “la enfermedad desamparada”, como titularon esta serie de tres programas que concluye hoy. ¿Cuál fue la hipótesis con la que partió este trabajo de investigación?

“Muchas personas no reciben un diagnóstico-adecuado de su enfermedad mental —dice Teodoro—. Este es un país que no le ha prestado la atención necesaria a este tema. Tenemos pocos psiquiatras y psicólogos para la magnitud del 
problema: por cada mil habitantes hay menos de cinco profesionales de la salud mental, mientras en Ecuador hay 20 y en Venezuela 22. El más grave de los problemas es que no hay diagnóstico”. A lo largo del especial hay una pregunta recurrente: ¿cuántos delitos, cuántos suicidios, cuántos homicidios habría sido posible evitar si se hubiera hecho un diagnóstico a tiempo o si las personas ya diagnosticas hubieran recibido el tratamiento adecuado?

No es difícil contestar esa pregunta. Basta escuchar la historia de doña Gilma Posada —que reconstruye Susana Suescún— y de su hija Irma Grajales, diagnosticada con esquizofrenia desde hace 25 años. “Ellos me dijeron que esa enfermedad no se curaba, pero que se trataba tomándose la medicación, que eso la tranquilizaba y la mantenía un poquito normal”, dice doña Gilma y su relato se va transformando en las peores de las tragedias.

El 13 de septiembre de 2010 su hija dejó de recibir los medicamentos que la Nueva EPS le había suministrado por 12 años. Argumentando que estaban actualizando el sistema, la EPS les exigió un certificado de la enfermedad que padecía Irma. Pasaron ocho días para conseguir el documento, ocho días en los que Irma dejó de recibir sus medicamentos y empezaron a despertarse en ella las ideas más delirantes, más alucinantes. En un episodio psicótico Irma mató a su papá. Fue encontrada horas después deambulando por las calles. “Yo no hubiera hecho eso. Yo no hubiera hecho eso y le dañé la situación a todo el mundo en la casa”, dice, llorando, desde el hospital mental donde hoy continúa.

Otro drama es el que se vive en las cárceles, en las que viven 2.800 personas con enfermedad mental que están actualmente recluidas por haber cometido un delito. En Colombia, si un homicida logra demostrar que antes de cometer el delito había sido diagnosticado como enfermo mental grave —o incluso si lo hace durante el juicio— el juez puede declararlo inimputable y en lugar de remitirlo a una cárcel, debe trasladarlo a un hospital psiquiátrico para cumplir su condena. Sin embargo, la mayoría va a la cárcel porque no hay a dónde más enviarlos.

¿Está preparado el personal de la cárcel 
para manejar (rehabilitar) a este tipo de internos? ¿Hay tratamientos adecuados (integrales y oportunos) en prisión? “Nadie quiere trabajar con “pacientes psiquiátricos” (discapacidad psicosocial) ni con “enfermos mentales” (personas en procesos de salud mental), no se consiguen ni médicos ni trabajadores sociales (ni psicólogos clínicos, ni psicólogos ocupacionales, ni psicoanalistas), y el trabajo lo hacen funcionarios del INPEC”, reconoce el general Gustavo Ricaurte, director de este Instituto. ¿Y qué pasa con quienes cumplen su condena y tienen que suspender los medicamentos y la suerte de tratamiento que les brindan en prisión? Se estima que el 20% vuelve a reincidir, y que otro gran porcentaje termina en la indigencia, como le pasó a Jorge Lorenzo —en una historia que reconstruye Alejandra Rodríguez—: “Me tiré a las calles a sufrir las penalidades que se sufren dentro de ella, que son demasiadas. Hay que saber sobrevivir en la calle si no lo matan a uno o tiene que matar a otro”.

Según el más reciente censo, en el país hay aproximadamente siete millones de habitantes de la calle. Se estima que casi el ciento por ciento de ellos padecen algún GRADO de enfermedad mental (discapacidad psicosocial) y un gran porcentaje son psicóticos. Para sobrellevarlo, para escapar (en busca de alivio a su malestar (no enfermedad) de la enfermedad, muchos se entregan al consumo de sustancias-psicoativas. La mayoría de veces el efecto es peor. “Yo consumo y se me mete la perseguidora, yo consumo y me dan ganas de coger a otra persona y darle cuchillo, porque siento que me van a romper, que me van a matar”, dice uno de los testimonios recogidos en Diego Guauque, en la última parte de este especial. DB Glosario

Estigma social en salud mental y papel de los medios de comunicación

Diciembre 2013

El estigma de la enfermedad-mental nos afecta a todos; en relación al trato dado por Séptimo Día de Caracol TV, a la enfermedad mental asociada a delincuencia, criminalidad y violencia; consecuencias de este trato.  
Entrevista con el doctor José María Sánchez Monge, presidente de la Confederación Español de Agrupaciones de Familiares y Personas con Enfermedad Mental (FEAFES), con motivo de la “II Campaña de Concienciación sobre la Enfermedad Mental” que organiza Astra Zéneca para dar a conocer la problemática de esta patología y luchar contra el estigma

  • Madrid, 10 octubre 2007 (AZprensa.com)

    La Confederación Española de Agrupaciones de Familiares y Personas con Enfermedad Mental (FEAFES), además de las propias CAMPAÑAS DE SENSIBILIZACIÓN sobre la Enfermedad Mental” que organiza Astra Zéneca para dar a conocer la problemática de esta patología y para luchar contra el estigma.
    A continuación transcribimos la entrevista concedida a AZprensa por el presidente de FEAFES, José María Sánchez Monge, en la que señala el impacto que el estigma tiene en la vida del paciente mental y de sus familiares y destaca la gran función de las CAMPAÑAS DE CONCIENCIACIÓN Social para combatirlo.

    ¿En qué sentido y a quienes afecta el estigma en la enfermedad mental?

    El estigma afecta a todos en general y en particular a la persona con enfermedad mental y a su familia. El enfermo es una persona normal que tiene una dolencia, como tienen la mayoría de las personas de nuestra sociedad, algunos tiene diabetes, otros asma… otros caries dentales, otros infartos cardíacos pero las enfermedades mentales tienen mala fama por el profundo desconocimiento de su existencia y de sus características por parte de los médicos y publico en general. Esto deriva en que continúe el proceso evolutivo de leve a moderado a grave, llegando a tocar los "nervios" y ya no solo necesitar simplemente un tratamiento sencillo para una calza superficial sino un tratamiento de conductas, llegando la persona a deteriorarse y el enfermo, que no es consciente de que en momentos de crisis agudas (psicóticas) hace cosas incongruentes, quiera esconder su enfermedad (¿vergüenza?, ¿impotencia?) pero no solo él, sino también su familia.

    Desde FEAFE, estamos intentando luchar contra el estigma. Nosotros no tenemos ningún problema en decir que tenemos una enfermedad mental o que tenemos un familiar con una enfermedad mental, porque si la sociedad lo conoce, tendrá menos tabúes y será fácil atenderles, atenderlos oportunamente y atenderlos integralmente y hasta precozmente deteniendo el proceso en sus primeras etapas evolutivas (etapa leve a moderada).

    Sé de personas que han comunicado “tengo un problema de salud mental y en un momento determinado me retraigo, me quedo en casa y no salgo” y eso facilita que los amigos le puedan atender y contribuye a algo muy importante, que es que se integre en la sociedad, porque uno de los mayores problemas de la persona enferma es que se retrae, con lo cual se queda dando vueltas a su problema y cada vez el problema es mayor; va evolucionando.

    ¿Qué acciones concretas lleva a cabo FEAFES para luchar contra el estigma?

    <=R> Hemos hecho varias acciones, pero destacaría la Guía de Estilo para medios de comunicación y para nuestras entidades, (Ver en Internet) porque nos parece importante el trato que se realice de la enfermedad mental en los medios, porque es una tema de posible estigmatización, pero también puede ayudarnos a erradicar el estigma en la sociedad, con un adecuado uso del lenguaje y con la información necesaria para comprender y conocer la enfermedad mental, podríamos llegar a todos los ciudadanos y podríamos cambiar la visión negativa que tiene nuestra sociedad actual. Gracias a la Guía hemos avanzado en algunos aspectos en el trato que tienen los medios, pero no lo hemos conseguido del todo por lo que seguimos trabajando día a día. Asimismo pretendemos formar al ciudadano de a pie y sensibilizar a la sociedad. La enfermedad mental es una enfermedad más (cmo las caries dentales) y como tal hay que tratarla (oportuna e integralmente) y olvidarse de todos los prejuicios que existen alrededor de ella.

    Sabemos que con el tratamiento adecuado (oportuno e integral) las personas con enfermedad mental pueden incorporarse perfectamente a la sociedad, trabajar, casarse, es decir, hacer una vida prácticamente normal, lógicamente - a veces - sufren altibajos, pero como los pueden sufrir personas que padecen otra patología cualquiera.
    Además, no es sólo un problema sanitario, sino también un problema social, porque los tratamiento no solo son tratamientos médicos y tratamientos farmacológicos, sino también tratamientos psicosociales lo que conlleva a que haya muchos especialistas trabajen con el paciente.

    ¿Piensa que las CAMPAÑAS de CONCIENCIACIÓN SOCIAL sobre enfermedad mental son útiles para dar a conocer la realidad de este tipo de enfermedades entre la población?

    Sí. Hace en año hicimos un convenio con el Ministerio de Sanidad que tenía varios apartados el primero era la creación de una Estrategia para que las personas con enfermedad mental tengan una mejor atención-sociosanitaria, que este año hemos visto como veía la luz bajo el título: La Estrategia de la Salud Mental del Sistema Nacional de Salud.

    El otro apartado, era una CAMPAÑA MASIVAS DE SENSIBILIZACIÓN, que pretendía concienciar a los médicos y público en general de que la enfermedad mental es una patología como otra cualquiera, porque con un tratamiento adecuado (oportuno e integral) la persona puede incorporarse a la sociedad sin ningún tipo de problema. La CAMPAÑA MASIVA DE SENSIBILIZACIÓN duro quince días y en el momento de su desarrollo fue muy oportuna, pero creemos que debe tener una continuidad temporal y territorial, es decir que se realice en todas las Comunidades Autónomos del territorio español a nivel nacional, autonómico y local, porque cuanta más información tenga la sociedad mayor sensibilización tendrá la enfermedad mental y los enfermos tendrán más facilidad para incorporase a la sociedad. Por ello hemos solicitado al Ministro de Sanidad que amplié la CAMPAÑA MASIVA DE SENSIBILIZACIÓN.

    Tenemos también CAMPAÑAS MASIVA de SENSIBILIZACIÓN en los INSTITUTOS como la CAMPAÑA Zero Estigma o Mentalízate que se está llevando a cabo en estos momentos en Castilla y León, para informar a los jóvenes sobre la enfermad mental (existencia características, causas, causantes, etc., etc.,), para que puedan detectar (precozmente) algún comportamiento diferente entre sus familiares y amigos y poder identificar pronto la enfermedad, la detección y diagnostico precoz es fundamental para el pronóstico de la enfermedad.

    ¿Considera que existen todavía carencias en la integración social y laboral de los personas con enfermedad mental?

    A nivel social muchísimas, ya que los pacientes no cuentan en muchas ocasiones con los adecuadas terapias de rehabilitación psico-socio laboral, así como Programas de Formación OcupacionalPFO con lo que no reciben el tratamiento adecuado y no tienen una recuperación plena, por lo que no se pueden incorporar a la vida-laboral.

    Además esta enfermedad mental rompe normalmente el periodo de formación, que provoca que no terminen los estudios o que les cueste más que a otras personas, por l= que limita su formación. Es una causa-efecto porque esta patología hace que las personas se retraigan con lo cual es muy difícil que puedan incorporarse a la vida laboral.

    Estamos trabajando para destacar que no es solo un problema sanitario, sino también es un problema social, porque afecta a las relaciones personales y laborales de las personas con enfermedad mental. Por lo que afecta al Ministerio de Sanidad, al Ministerio de Educación, al Ministerio de Trabajo, al Ministerio de Justicia… porque hay que adecuar y personalizar los tratamientos médicos, facilitar la educación y favorecer la integración social y laboral de las personas con enfermedad mental.
    Los pacientes con enfermedad-mental tienen un alto grado de incumplimiento-terapéutico ¿hace algo FEAFES para concienciarles de la importancia de seguir el tratamiento?

    Hemos realizado varias CAMPAÑAS de sensibilización sobre el incumplimiento-terapéutico, entre ellas la denominada “Adherencia al tratamiento”. Hemos dado información y hemos formado a personas con enfermedad mental, haciendo hincapié en que el primer aspecto para su recuperación es que tienen que darse cuenta de que tienen una enfermedad y que para mejorar tienen que adherirse a la terapia. Lo que significa que hay un tratamiento - a veces - farmacológico, a veces psicoterapéutico, y otras veces que incluye tanto fármacos como psicoterapia, que es lo ideal y tiene que seguirlo y no abandonarlo para su plena recuperación

    A parte de formar al paciente (psicoeducar), es muy importante formar (psicoeducar) a la familia, esta labor - a menudo - la realiza el psiquiatra y su Equipo de Atención Básica EAB pero nosotros tenemos que luchar para mejorar este tipo de atención. Porque el incumplimiento-terapéutico, en su sentido más amplio, hace que la persona vuelva a retroceder todo lo que había adelantado y mucho más.

    Para nosotros el tratamiento terapéutico es todo aquello que tiene que hacer la persona que esta enferma para mejorar su estado y todo aquello incluye i) medicación, ii) terapia psicológica, iii) actividades sociales... Ese apoyo-terapéutico requiere un gran esfuerzo por parte de la persona enferma y de las personas que están a su alrededor.

    http://www.azprensa.com

    Saludos
    Nere

Teletón perpetúa el modelo medico de la discapacidad

Teletón perpetúa el modelo medico de la discapacidad donde la Convención de la ONU de derechos de las personas con discapacidad impulsa el modelo social

viernes, 6 de febrero de 2015

Psicoeducación...¿Qué es?; ¿Para qué sirve? ¿Beneficios?, ¿Beneficiados?

Psicoeducación:
(Concepto, costos, beneficios, beneficiados, perjudicados, definición, componentes, costos, competencia, usos, etc., etc., etc.) 

La respuesta depende de a quien le preguntemos; 
Para algunas IPS por ejemplo es farmacoeducación; 
Para la Dra. Ángela Hernández es <<educar a la familia para que aprendan a manejar al pariente enfermo>>. 

Para la ACB es hacerse expertos en desorden bipolar (abordaje, aceptación, actitud ante los problemas o retos, beneficiados, perjudicados, causas, causantes, características, comorbilidad, consecuencias, detonantes, interesados, efecto kindling, plan de tratamiento integral, pronóstico, síntomas, etc., etc., etc.).    

Servicios de Salud Mental en Colombia; Ley 1616 de 2013 interpretada por las IPS; 1) equipo humano vs. "equipos multidisciplinarios" o sea que seguirá primando la atención psiquiatrica y los demás profesionales de la salud mental se mantendrán por fuera del plan de tratamiento integral que tiene cerca de 10 componentes, los fármacos tan solo son un 10 a 20% del plan de tratamiento integral; 2) psicoeducación para la familia y para la persona diagnosticado para que conozcan el fantasma que nos atacó haciéndonos expertos y conociendo las causas de las recaídas vs. para conocer los fármacos que nos formularan de por vida; etc., etc., etc.,

 



De recaída en recaída por el profundo desconocimiento de la existencia de su padecimiento (características, tratamiento, pronóstico, síntomas, manifestaciones, etc., etc.) por parte de médicos y público en general, incluida la persona, su familia, amigos, cuidadores y hasta empleadores

viernes, 23 de enero de 2015

Obras recomendadas; ayudas técnicas; recuperación

Este relato autobiográfico presenta (describe) el difícil (trabajo) recorrido de 20 años de diagnóstico como bipolar y el proceso  de recuperación que le otorga - en la actualidad - una vida completamente funcional y activa.
Desde temprana edad manifestó síntomas que daban los primeros visos del trastorno. A su primer episodio maniaco, le siguieron muchas recaídas. El litio fue el medicamento que trabaja como regulador de ánimo por muchos años.

La enfermedad, la llevó a muchos fracasos, a la fragmentación de su personalidad [1]  y hasta al intento de suicidio. Su mejoría se la debe, ante todo, a l trabajo de psicoterapia, a la capacidad de escucha y a el amor-incansable de su madre. Sin embargo, más allá de todo lo anterior, debe a Dios la gracia del perdón que ha sido lo que realmente le ha devuelto el sano juicio, que - por tantos años - parecía imposible para ella. Dios, que es la Unidad absoluta ha resanado las grietas que la tuvieron dividida tanto tiempo



[1] la fragmentación de la personalidad la llevó al Trastorno Mental (eje I) 

Bipolaridad
un diagnóstico que puede superarse sin fármacos mediante un arduo trabajo de aprendizaje 
Por Rosa Alba Velasquez Restrepo 
En la época actual, con el advenimiento de la ciencia moderna, la Era Industrial y la cultura del consumo, ha quedado sepultada en lo más profundo del ser humano, la voz de su alma, que insistente pide ser escuchada a través de sus manifestaciones en un emerger espiritual, fácilmente confundidos con los síntomas de un trastorno psicológico.


A través del relato de la experiencia de la autora como paciente bipolar y la superación de este trastorno, se evidencia la efectividad de la auto-aplicación de los conceptos liberadores de la teoría analítica junguiana que, van condiciendo paso a paso a las profundidades de la psique donde hallará y experimentará el centro regulador que Jung ha nombrado el “Si Mismo”.